En Keepler hemos tomado una decisión que queremos anunciar y que supone una apuesta definitiva por la flexibilidad y la conciliación que permite el teletrabajo, así como un primer paso para avanzar en las posibilidades de un crecimiento más global y deslocalizado.

Desde que fundamos Keepler en 2018, uno de los compromisos adquiridos con los empleados fue el tener hasta dos días de teletrabajo a la semana, y es algo que antes de la pandemia ya podíamos cumplir en el 95% de los proyectos. ¿Por qué no en todos? Porque desarrollar producto no es lo mismo que dar servicio de consultoría y desarrollo a terceros. Quien conoce el modelo de consultoría IT sabe que ciertas decisiones de la compañía están supeditadas también al cliente y a la naturaleza del proyecto en sí. Frente a esto, están las empresas que desarrollan producto propio, que tienen total libertad para decidir cómo, cuándo y desde dónde trabajar, siendo algo que depende únicamente de decisiones internas. Pese al reto que esta flexibilidad presenta para una consultoría tecnológica, desde Keepler siempre hemos velado por un modelo flexible y por ayudar a nuestros clientes en ese cambio de mentalidad y de cultura que ello requiere, demostrando que proyectos que se iniciaron presenciales, con el tiempo pudieron tornar a una modalidad más flexible sin perder rendimiento y resultados.

Desde nuestro origen hemos teletrabajado y sabemos hacerlo de la misma manera a como si estuviéramos en la oficina. La mayoría de nuestros equipos siempre han estado distribuidos entre casa, oficina y cliente, y las videoconferencias o comunicación instantánea vía Ryver, nuestra herramienta de comunicación interna, siempre han sido parte de nuestra rutina. Principalmente por este motivo, el Covid no ha tenido impacto en la forma de trabajar en Keepler, simplemente ha provocado que se extendiera en el tiempo lo que ya hacíamos, algo que ha repercutido en que nuestro servicio al cliente ha sido tan óptimo como siempre.

Vamos a cumplir prácticamente un año trabajando desde casa 100% y ha quedado altamente demostrado que esto no afecta a nuestro rendimiento diario ni al resultado de delivery. Por este motivo, y porque creemos firmemente en las posibilidades que esta nueva realidad ofrece, tanto para empleados como para la empresa, hemos decidido apostar definitivamente por un trabajo aún más flexible.

Una vez finalice la pandemia, los empleados de Keepler tendrán hasta cuatro días de teletrabajo a la semana.

Al igual que ocurría anteriormente con dos días, en consultoría trabajamos por proyectos y clientes, y es cierto que puede ocurrir que por la propia naturaleza de uno u otro proyecto, en ocasiones se requiera algo más de presencialismo, pero velaremos porque esto sea la excepcionalidad y no la norma. Por tanto, los empleados de Keepler dispondrán de hasta cuatro días de teletrabajo a la semana en lugar de dos. Obviamente se trata de una opción voluntaria, pudiendo hacer uso de la oficina el número de días que cada uno prefiera según sus necesidades.

Un piloto en remoto

De cara a la nueva normalidad, también iniciamos un piloto en el que un porcentaje de la plantilla podrá acogerse a trabajar 100% remoto. En un primer momento abriremos esta posibilidad a aquellos empleados internos que quieran acogerse por motivos de residencia, bien porque quieran retornar a sus lugares de origen o porque decidan vivir fuera de Madrid por cualquier motivo.

A medio plazo, confiamos en extender y afianzar esta modalidad de forma que podamos ofrecer vacantes en esta modalidad y generalizarlo en la compañía.

Qué aporta el trabajo más flexible

Para el empleado, una mayor capacidad de conciliar su vida personal y profesional. Después de casi un año trabajando en remoto, una amplia mayoría de los empleados de Keepler han manifestado sentirse más agusto y motivados, así como han expresado su deseo por mantener este tipo de flexibilidad.

Además, ambas opciones, tanto cuatro días de teletrabajo como 100% remoto, dan libertad al empleado a poder desarrollar su vida personal con menor dependencia del centro de trabajo, pudiendo tener más posibilidades de, por ejemplo, elegir dónde vivir. Porque su oficina está en su ordenador y donde haya una conexión a Internet.

Igualmente, también es parte de esa libertad el poder decidir si quieres o necesitas ir más días a la oficina, ya que cada persona puede tener circunstancias particulares que le lleven a necesitar un mayor uso de este espacio.

Para la empresa, es un valor incalculable el tener empleados felices y comprometidos, algo que confiamos que genere un vínculo a largo plazo. Además, ante la dificultad de encontrar perfiles con determinados conocimientos y experiencias tecnológicas, ampliamos la posibilidad de encontrarlos más allá de las fronteras físicas en torno a la ciudad donde está ubicada la oficina.

La oficina de Keepler, a partir de ahora, será un lugar de encuentro, para compartir y a la que acudir más o menos según cada necesidad, pero no será un lugar al que estar encadenado 8 horas al día y 5 días a la semana.

La nueva normalidad

La continuidad en el tiempo o no del teletrabajo ha sido un tema de debate desde que el Covid cambió nuestra forma de vivir y trabajar en marzo de 2020. Las empresas tecnológicas, ya sean nativas o aquellas que han hecho la transición rápidamente, hemos sido capaces de adaptarnos fácilmente. Todos los trabajos “de oficina” con las herramientas adecuadas de gestión y comunicación, especialmente facilitadas por la nube, han demostrado que pueden desarrollar sus funciones desde cualquier sitio, haciendo a las personas más libres y globales.

En Keepler estamos convencidos de que el teletrabajo ha llegado para quedarse y por ello trabajaremos con nuestros clientes en crear entornos digitalizados que nos permitan trabajar desde cualquier sitio sin perder capacidades, rendimiento y resultados.

Pero todo ello será en la nueva normalidad, por ahora para Keepler lo primero es la seguridad y salud de nuestros empleados, por lo que hasta que podamos dar por finalizada la pandemia con el grado de seguridad suficiente, todos estaremos los cinco días de la semana en casa, evitando riesgos innecesarios y trabajando con la misma excelencia de siempre.

Imagen: Unsplash | Benjamin Davies @bendavisual