La holocracia es un sistema fundamentado en la toma de decisiones horizontal, en vez de vertical, en contraposición al modelo tradicional. Keepler adopta y aplica los principios de la holocracia y sociocracia 3.0 como parte de su visión corporativa. Este sistema se apoya en círculos autogestionados, pero no autodirigidos. El sistema nace en Keepler de abajo hacia arriba, orientándose a mejorar individualmente y buscar el crecimiento conjunto del equipo.

Se cumplen ahora 80 años de la creación del Special Air Service o SAS, los famosos comandos británicos. Esta unidad nació con el objetivo de hostigar a los alemanes en su expansión africana. Organizados en unidades autónomas y colaborando en en un esfuerzo dirigido para completar la misión asignada, fueron la única luz de esperanza en 1941.

El proceso de selección en las SAS es exigente y violento, física y mentalmente. Escogen a los mejores entre los mejores, sin concesiones, para desempeñar un trabajo que nadie más quiere ni está preparado para hacer.

¿Qué llevaría a un soldado a someterse a esas pruebas de forma voluntaria? La cultura, entendida como un conjunto de prácticas y políticas que se consolidan en “Aquí hacemos las cosas de esta manera y somos fieles a este credo”. La élite atrae a los mejores. 

La cultura es el driver más poderoso con el que cuenta una organización a largo plazo. Como dice Tom Peters, “La cultura se come la estrategia para desayunar”. La estrategia es importante, naturalmente, pero es ineficaz si no está sustentada por una cultura sólida.

Liderar un grupo de soldados que pertenece a una unidad considerada la mejor del mundo no es tarea fácil. Saberse el mejor, pertenecer a los mejores, no es sencillo de gestionar.

Son equipos ACE, donde ACE significa:

  • Autónomos: El equipo y sus miembros actúan de forma independiente, por lo que pueden gestionar VUCA (Volatility, Uncertainty, Complexity and Ambiguity) de forma efectiva. Un equipo Agile puede reaccionar mejor ante los problemas ya que son los ojos y los oídos sobre el terreno.
  • Creativos: Cada miembro busca soluciones a los obstáculos, resuelven los problemas de forma creativa, diferente y eficaz
  • Emprendedores: Cada miembro actúa directa y voluntariamente, asume las decisiones que puedan afectar al resultado y estrategia.

En una unidad como los SAS, orientada a la holocracia, el liderazgo no es monolítico, pero existe, porque es independiente de la jerarquía. El liderazgo no es un cargo, es un mérito. Es una etiqueta, un sello, un SEAL.

  • Shared (Compartido): Cualquiera puede liderar, dependiendo del contexto, de la experiencia y de las habilidades. Los equipos de alto rendimiento son adultos, solo cuenta la experiencia y habilidad, no la categoría. 
  • Engaging: (Atractivo) Cada equipo y miembro es y está involucrado cuanto antes y a la mínima oportunidad, para que pueda ofrecer sugerencias y nuevos puntos de vista. La comunicación es más efectiva porque cualquier deficiencia es detectada y solucionada lo antes posible.
  • Advocacy (Abogar): Todo el mundo opina. La inteligencia colectiva es más efectiva que la individual. El consenso se alcanza con la participación constante.
  • Legitimate (legitimar): Los valores y la cultura de una organización determinan las decisiones que se toman y cómo se toman. Cada acto debe evaluarse contra esa base moral.

 

En Keepler la comunicación es fundamental, así como la transparencia, son dos de las habilidades básicas. El valor de la comunicación es la respuesta que se obtiene. Para que un equipo de trabajo alcance su potencial, los objetivos y su propósito deben ser compartidos con claridad.

La jerarquía en equipos de alta competencia puede llevar a una lucha de egos. Se combate creando grupos pequeños de entre 6 y 9 personas, autogestionados. Todos los sistemas humanos se basan en relaciones, mediante procesos co-dependientes, contra-dependientes e interdependientes. Este nivel es determinante. Las dinámicas interpersonales crean redes de solidaridad y estados emocionales óptimos para el trabajo.

La mejora continua se desarrolla en esa íntima relación que fomenta la emulación y el sentimiento de pertenencia. En un entorno cambiante, esa mejora continua es enemiga de la complacencia. 

Los equipos trabajan en pos de un objetivo común cuando ese objetivo es compartido y comunicado. Cada equipo en un sistema holocrático y cada miembro individual debe poseer el sentimiento de pertenencia y propiedad.

La mejora continua, la autogestión, tratar a las personas como adultos, equipos pequeños, excelentes y motivados, son la receta para el éxito en un entorno caótico donde solo la imprecisión, la indefinición, la incertidumbre, son seguros. Las organizaciones horizontales, basadas en el liderazgo más que en la jerarquía, son la expresión de la pasión que nos pertenece y que debe orientar nuestros esfuerzos.