4 hábitos de teletrabajo que nos funcionan en Keepler

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La crisis ocasionada por el COVID-19 ha hecho que las empresas se hayan tenido que poner las pilas en implantar el teletrabajo. En estos días, en los que hemos pasado de un modelo presencial o semi-presencial a uno totalmente remoto, aparecen más que nunca consejos de cómo teletrabajar, de cosas que funcionan y otras que no. Sinceramente, creo que no existe una solución mágica que nos funcione a todos por igual, sino que cada contexto es un mundo, que aunque en muchas compañías el teletrabajo esté bastante implantado, nunca nos habíamos visto en una situación como la actual en la que pasamos a un remoto total casi de la noche a la mañana y que, incluso equipos más senior y maduros en este tipo de modelo de trabajo, pueden necesitar colaborar con otros menos maduros o juniors en este sentido, y requerir adaptarse a diferentes situaciones.

En Keepler apostamos por este modelo desde nuestro origen. Siempre se han ofrecido hasta dos días de teletrabajo a la semana a todos los empleados y, lejos de vernos penalizados por ello, ha sido todo lo contrario: empleados más motivados y proyectos, utilizando Scrum, con incrementos de valor al finalizar cada Sprint.

Para compartir cuál ha sido nuestra experiencia real aplicando teletrabajo, a continuación os comento cuatro hábitos que a nosotros nos han funcionado y que pueden servirte de ayuda en esta situación que vivimos. Eso sí, tómatelo como una recomendación, ¡no como una guía!

Una herramienta para todos

En Keepler usamos Ryver como herramienta de mensajería instantánea. Está genial porque permite crear grupos de trabajo, hacer videollamadas e incluso gestionar el trabajo a través de una interfaz de tarjetas similar a Trello.

Esta herramienta encaja como un guante con nuestra filosofía, ya que permite crear grupos de trabajo según las necesidades que van surgiendo o mantener centralizados los círculos de Keepler, entre otros.. Además de Ryver, contamos con otras herramientas que nos sirven para poder hablar con los demás de una forma similar, como Google Hangouts, o trabajar documentos colaborativos. La regla de oro en Keepler es que todos utilicemos la misma herramienta y que no tengamos conversaciones sobre lo mismos temas en diferentes canales.

Un “buenos días” y un “hasta mañana” siempre ayuda

Un hábito que nos ayuda a estar más “presentes”, es saludarnos cuando empezamos a trabajar y despedirnos cuando nos vamos. No hace falta hacerlo en todos los grupos en los que estamos trabajando, pero sí lo recomiendo en aquellos en los que lo hagamos de una forma más activa. Esto es algo que nos ayuda a estar más sincronizados con los compañeros con los que trabajamos más de cerca, y también una forma de mostrar que estamos disponibles y activos. No hacerlo, puede generar inseguridad, alejamiento… ya que el hecho de no saber si alguien está trabajando en algo que te afecta, puede tener impacto sobre tu propio desempeño.

No se trata de “controlar”, es más bien un “ey! ya estoy por aquí”.

Habla para todos

Comunicarnos con el equipo es fundamental. Muchas veces abrimos hilos de conversación  con menos compañeros por no “interrumpir” al resto, pero lo que se produce es el efecto contrario, ya que se empiezan a crear  pequeños silos de comunicación dentro del equipo y esto hace que muchos den por hecho cosas que el resto no. Cuando se trabaja con un equipo de forma presencial, la comunicación es osmótica; esto significa que los demás compañeros pueden estar al tanto  de la situación, aunque no les incumba.. Lo que os recomendamos, es intentar hacer esto mismo a través de la herramienta que tengáis, a pesar de no estar físicamente juntos.

Tómate un descanso de vez en cuando

Cuando estás trabajando en una oficina, ¿trabajas 8 o 9 horas seguidas o te tomas descansos de vez en cuando? Está estudiado que el máximo tiempo continuado de concentración que una persona puede tener, es de 45 minutos aproximadamente. A partir de ahí nuestra cabeza intenta buscar “pensamientos de descanso” para desconectar de la concentración. Ayudemos a que esto ocurra de una forma natural. Parar cada 45 minutos, por ejemplo, levantándote de la silla y dando una vuelta por tu casa, puede ser muy beneficioso para evitar la saturación mental.

Estas son las recomendaciones que os puedo dar según mi experiencia, ya que todo depende del contexto y no todos los modelos nos funcionan a todos por igual, pero seguro que hay muchas más.

En cualquier caso, véamoslo por el lado bueno, ya que este tipo de situaciones también son oportunidades para acelerar y extender esta forma de trabajo dentro de la sociedad y cambiar la mentalidad de las empresas. 

Desde Keepler, os deseamos que vuestro periodo de “aislamiento” sea lo más llevadero posible.

Imagen: Unsplash | @designecologist

Agile Coach en Keepler. "Soy una persona proactiva y amante del trabajo en equipo y de la motivación de personas. Considero que la comunicación es la clave de la consecución de un proyecto satisfactorio."

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