3 cosas buenas y 3 no tan buenas de tener una Fórmula Salarial Abierta

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Hace casi dos años que empezamos esta aventura llamada Keepler. Una de las cosas que más debatimos al inicio fue de qué manera queríamos definir las carreras profesionales y qué mensaje queríamos trasladar con la fórmula que eligiéramos. Como resultado de esta intención nació nuestra fórmula salarial abierta que pusimos en marcha desde el principio y con la que a día de hoy hemos adquirido muchas experiencias y aprendizajes que merece la pena compartir. Y, por qué no, también hay que hacer autocrítica de algunas cosas que no planteamos tan bien en el inicio y que nos tienen que servir para inspeccionar y adaptar el modelo.

Así que, dos años después: marchando un listado de tres cosas buenas y no tan buenas con la que nos hemos encontrado.

Cosas buenas

Nos ha hecho madurar como empresa

La parte buena de que la gente no esté acostumbrada a esta manera de calcular los salarios es que le hace ver que hay formas diferentes a las más comunes. Esto nos ha ayudado a “abrir mentes” y a que la gente se acostumbre a hablar de salarios de una manera más sana a lo habitual.

La reflexión: ¿Cuánto valor aporto con lo que hago?

El visibilizar la forma de calcular los salarios nos ha hecho, por una parte, abrir el debate de cuánto nos merecemos cobrar cuando estamos ejerciendo un determinado Rol. Esto hace que lo que exigimos para cada Rol, así como su compensación salarial, esté en continuo debate: ¿Tiene sentido pedir que un Scrum Master de Keepler se acerque a la venta? ¿Debería un Arquitecto Cloud tener un softskill como la empatía? Esto, lejos de asustarnos, ha sido más que bienvenido por los empleados porque, a través de foros, grupos de trabajo y círculos, hemos podido modificar aspectos de la fórmula salarial original y estar más cerca tanto de los nuestros #citizenK como del mercado.

¡Fuera conversaciones tóxicas!

El compartir de forma abierta la manera en la que se calculan los salarios en una empresa nos ha hecho ahorrarnos tiempo y frustraciones por conversaciones que se pueden tener cuando no tienes esta información. Conversaciones del tipo: ¿Cómo se ha calculado mi salario? ¿Quién me evaluó? ¿Por qué me han subido el salario? ¿Por qué no?… Son comentarios que han desaparecido porque las respuestas a estas preguntas se conocen y el procedimiento incluso se comparte en el momento en el que alguien está haciendo una entrevista en Keepler.

Cosas no tan buenas

No es fácil de explicar

Como cualquier acuerdo de trabajo que se define entre un equipo o conjunto de personas, a menudo se tiene la falsa sensación de que esa idea, planteamiento o estrategia, es fácil de contar y de usar cuando la realidad te dice que no es así. El concepto de fórmula salarial abierta nace con el ánimo de potenciar la transparencia (uno de los valores de Keepler, en este caso) dentro de una organización y de mejorar lo que nos hemos encontrado hasta ahora en cuanto a la forma de calcular los salarios de los empleados de una empresa y de transmitir las carreras profesionales. Explicar esto a alguien que nunca lo ha escuchado no es fácil. Aunque la mayoría de las veces es más que bienvenido, pasado el tiempo nos damos cuenta de que cambiar el chip es complicado y que la gente cuando lo “vive” tarda en asumirlo mucho más de lo que nos podría parecer en un principio.

Requiere tiempo

Nuestra forma de evaluar está basada en tres ventanas anuales en el que cualquier persona de Keepler puede pedir revisión de salario después de que haya realizado esta evaluación. Una vez llegados a este punto, tres personas (compañeros de trabajo) que tienen el rol que el aplicante considera que merece, valorarán la experiencia del evaluado durante su tiempo en la compañía y decidirán si realmente merece ese nuevo rol y salario o no. Tener tres ventanas ayuda a distribuir el esfuerzo de las evaluaciones durante el año pero no evita que los evaluadores tengan que dedicarle tiempo a algo tan importante como la evaluación de un compañero.

Mucho que mejorar

Está claro que, incluso teniendo la mejor de las intenciones, siempre hay cosas que se hacen mal. Esto también ocurre con nuestra fórmula salarial abierta y hay que asumirlo de forma natural. Tenemos que cambiar cosas que ya hemos detectado y, en el futuro, habrá cosas que tengamos que cambiar de las que ahora mismo no somos conscientes. Hay escenarios imposibles de prever y, por lo tanto, tenemos que estar preparados para el cambio. Lo más importante para nosotros es que realmente creemos que la actitud abierta y compartida a la hora de proponer el cambio nos ayudará a tener la mejor fórmula salarial abierta para todos. Ya hemos hecho algunos cambios de los que os hablaré en otro post, pero está claro que no es el fin del camino, es más bien el camino a seguir.

Imagen: unsplash | @berko

Agile Coach en Keepler. "Soy una persona proactiva y amante del trabajo en equipo y de la motivación de personas. Considero que la comunicación es la clave de la consecución de un proyecto satisfactorio."

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